Mediante Giovanni Hidalgo y Anthony Carrillo aprendió a tocar la bomba y la plena puertorriqueña durante su primera visita a Puerto Rico en 1983. Luego se dedicó a enseñar, ya que según sus propias palabras, es un "maestro por vocación".

      Para aquellos que buscan grabaciones afrocaribeñas con un toque distinto y un alto nível musical, los discos de Poleo son una buena muestra.

      Su música se desarrolla entre el jazz, el son cubano y los ritmos afrovenezolanos. Con la colaboración como arreglista del flautista cubano Orlando "Maraca" Valle, Poleo ha grabado tres joyas discográficas: Cimarroneando (Lyric Jazz, 1995), El Buen Camino (Sony Jazz, 1998) y Lo Bueno de la Vida (Sony, 2001). Este último disco cuenta con la participación de notables percusionistas, tales como José Luis " Changuito" Quintana, Giovanni Hidalgo, Richie Flores, Miguel "Angá" Díaz y Paoli Mejías.